OpenAI y la firma Sur Energy exploran la construcción de un centro de datos valorado en hasta US$25.000 millones en Argentina con inicio previsto para 2026, según desvela Reuters el 10 de octubre de 2025 Reuters. El proyecto se integraría en la estrategia de expansión global liderada por Sam Altman, diseñada para amplificar la infraestructura que sustenta sus modelos de inteligencia artificial (IA), justo cuando la demanda de capacidad computacional y energética alcanza niveles sin precedentes.

En apenas dos años, OpenAI ha transitado de operar con recursos limitados a diseñar «Stargate», un ambicioso plan de inversión de US$500.000 millones destinado a crear una red de centros de datos de vanguardia con casi 7 gigavatios (GW) de potencia instalada antes de finalizar 2025. La potencial instalación argentina funcionaría como nodo clave de esta red y marcaría la primera gran incursión de la empresa en América Latina, territorio ausente hasta ahora en el mapa de ubicaciones confirmadas del proyecto.

Tras el acercamiento con Sur Energy, la estrategia de OpenAI se articula en dos grandes ejes. Por un lado, la infraestructura ya comprometida en Estados Unidos y varios países desarrollados; por otro, nuevas negociaciones —como la argentina— que buscan diversificar geográficamente el consumo energético y asegurar fuentes renovables. Ambos frentes persiguen un objetivo común: garantizar la capacidad de procesamiento necesaria para entrenar y desplegar modelos cada vez más sofisticados, controlando simultáneamente la huella de carbono y democratizando el acceso a la IA, según ha expresado Altman.

Las piezas del ‘Proyecto Stargate’
El núcleo de la estrategia lo constituye una inversión sin precedentes de US$500.000 millones, de los que más de US$400.000 millones están comprometidos para los próximos tres años. El plan contempla:

• Una capacidad instalada cercana a 7 GW, equivalente al suministro eléctrico de aproximadamente seis millones de hogares estadounidenses.
• La construcción de al menos diez grandes centros de datos distribuidos dentro y fuera de Estados Unidos.
• La generación estimada de 100.000 empleos directos e indirectos a lo largo de la cadena de valor, desde ingenieros de software hasta técnicos eléctricos y proveedores de semiconductores.

Alianzas para repartir el peso financiero
Para materializar este despliegue, OpenAI ha consolidado acuerdos con actores clave del sector tecnológico y energético:

– Oracle aportará más de US$300.000 millones para desarrollar cinco campus de alta densidad, equipados con 2 millones de chips especializados y 4,5 GW de potencia adicional.
– SoftBank participará en la puesta en marcha de dos instalaciones que podrían escalar hasta 1,5 GW en 18 meses, ubicadas en Lordstown (Ohio) y el condado de Milam (Texas).

Ubicaciones ya confirmadas
A la lista se suman proyectos en el condado de Shackelford (Texas), Doña Ana (Nuevo México) y un enclave aún no revelado en el Medio Oeste, además de una posible expansión de 600 MW en Abilene (Texas). En Europa y Oriente Medio, la empresa prevé centros de datos en Noruega, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, con el fin de atender la demanda regional de servicios de IA y aprovechar hubs energéticos con alta penetración de renovables.

La carta latinoamericana: Argentina
En este contexto, la negociación con Sur Energy contempla un desembolso de hasta US$25.000 millones para un campus que iniciaría operaciones en 2026, de acuerdo con la nota de Reuters. Aunque los detalles sobre la ubicación dentro del país y las fuentes de energía permanecen confidenciales, la operación multiplicaría la capacidad de cómputo de OpenAI en el hemisferio sur y reforzaría su estrategia de diversificación geográfica. La cifra supera el total de inversión extranjera directa recibida por Argentina en 2024, indicador del impacto potencial en empleo, divisas y modernización de la red eléctrica local.

Consumo eléctrico y cadena de suministro
El apetito energético de las nuevas instalaciones refleja la magnitud del salto de escala. Proyecciones internas citadas por la compañía sitúan el consumo de Stargate en torno al 12% de toda la electricidad generada en Estados Unidos para 2028. Para mitigar este impacto, OpenAI promueve acuerdos de compra a largo plazo con proveedores de energía solar y eólica, y experimenta con plantas modulares nucleares en algunos emplazamientos estadounidenses.

Simultáneamente, se anticipa una presión considerable sobre la cadena de semiconductores. El requerimiento de 2 millones de chips IA —volumen muy superior a la demanda de un centro de datos convencional— podría catalizar nuevas fábricas de obleas y contratos de exclusividad con fabricantes como TSMC o Samsung, según los planes corporativos divulgados en foros industriales.

Finanzas y riesgos
A pesar de los compromisos multimillonarios, OpenAI registra pérdidas anuales que generan interrogantes sobre su capacidad para financiar el plan completo sin recurrir a aportes externos adicionales. Fuentes cercanas a la dirección reconocen que parte de los US$500.000 millones provendrán de socios de capital riesgo y préstamos sindicados, y se ha planteado la posibilidad de emitir deuda verde para los tramos vinculados a energía renovable.

Implicaciones para Argentina y la región
La eventual sede argentina no solo aproximaría a América Latina a la vanguardia de la revolución de la IA, sino que también podría catalizar inversiones complementarias en redes de fibra, centros de I+D y formación de talento digital. El modelo aplicado en Ohio y Texas —donde gobiernos locales ofrecieron incentivos fiscales y mejoras de infraestructuras— sugiere que las autoridades argentinas deberán diseñar paquetes competitivos para asegurar la inversión. Además, la escala del proyecto exigiría modernizar subestaciones eléctricas y reforzar los sistemas de transporte de energía, un desafío significativo en una red caracterizada por limitaciones estructurales.

El calendario oficial de Stargate contempla completar los 10 GW iniciales antes de finalizar 2025, mientras que la fase internacional, donde se inscribe la iniciativa con Sur Energy, comenzaría a desplegarse en 2026. Si se cumplen estos plazos, OpenAI operaría para finales de la década la mayor infraestructura de IA del planeta, superando a los actuales líderes del sector cloud.

Perspectiva y próximos pasos
Para OpenAI, la estrategia presenta una lógica clara: acercar la capacidad de cómputo a mercados emergentes y diversificar los riesgos regulatorios y logísticos asociados a concentrar todos sus activos en Estados Unidos. Para Argentina, el proyecto representa una oportunidad de insertarse en la economía digital global en un momento de fragilidad macroeconómica y necesidad de divisas. No obstante, la materialización dependerá de factores como la estabilidad normativa, la disponibilidad de energía competitiva y la capacidad de la red para absorber un incremento sustancial de demanda eléctrica.

A nivel mundial, la expansión de Stargate intensifica el debate sobre la sostenibilidad de la IA a gran escala. Las estimaciones de consumo eléctrico equiparables a países medianos cuestionan si los beneficios sociales —nuevos empleos, avances científicos y mayor productividad— compensan el impacto ambiental. Organizaciones ecologistas han instado a OpenAI y sus socios a publicar auditorías de carbono y planes de mitigación, una práctica que la empresa contempla implementar conforme consolida acuerdos con proveedores de renovables.

Mientras tanto, la industria observa con interés la participación de actores como Sur Energy, especializados en proporcionar electricidad limpia y estable a grandes consumidores. Su colaboración refuerza la tendencia de vincular proyectos de IA a contratos de larga duración con generadores renovables, lo que podría acelerar la transición energética en los territorios anfitriones.

En síntesis, la negociación con Sur Energy para un centro de datos de US$25.000 millones posiciona a Argentina en el mapa global de la infraestructura de inteligencia artificial, mientras amplía la ambiciosa agenda de OpenAI. Si la compañía logra financiar y ejecutar el conjunto de proyectos anunciados, no solo redefinirá la escala de los servicios de IA, sino que también alterará el equilibrio geopolítico en torno a la tecnología, la energía y el talento digital.

Fuentes

  • https://www.reuters.com/world/americas/openai-sur-energy-weigh-25-billion-argentina-data-center-project-2025-10-10/