El 28 de diciembre de 2025, la Rama Judicial Peruana presentó públicamente CURIA, un asistente de inteligencia artificial generativa diseñado para ayudar a los jueces a analizar expedientes, durante un foro académico sobre transformación digital organizado por la Corte Superior de Justicia de Moquegua en la región suroeste del país. La nueva herramienta se demostró ante más de cien magistrados y funcionarios judiciales, quienes aprendieron cómo el sistema puede redactar resoluciones, organizar pruebas y reducir el tiempo necesario para expedir sentencias.

Presentada dentro de un impulso más amplio por modernizar el sistema de justicia peruano, CURIA promete acelerar los procedimientos judiciales sin comprometer la independencia del poder judicial. Según comunicados oficiales, el software manejará tareas preliminares de investigación legal y redacción, pero la responsabilidad final de las decisiones seguirá recayendo en los jueces, salvaguardando el debido proceso y las garantías constitucionales.

Casi todos los niveles de la judicatura moqueguana asistieron al evento híbrido, desde jueces de la corte superior en Mariscal Nieto hasta magistrados de juzgados inferiores en Ilo, Ichuña y Omate. El presidente de la corte, Dr. Jorge Guillermo Fernández Ceballos, abrió la sesión enfatizando que «las herramientas tecnológicas de punta son indispensables para mejorar la velocidad y calidad de la justicia entregada a los ciudadanos», haciendo eco de llamados históricos por un sistema de tribunales más eficiente en todo Perú.

Cómo funciona el asistente

El motor central de CURIA utiliza inteligencia artificial generativa para analizar grandes volúmenes de documentos legales, identificar precedentes relevantes y redactar opiniones bien estructuradas que incluyan citas a estatutos peruanos. Durante una demostración en vivo dirigida por el ingeniero Jhordy Yhonatan Palacios García, especialista en tecnología de la información del Poder Judicial, los asistentes presenciaron cómo la plataforma extrae hechos de un caso de muestra y elabora un bosquejo de una sentencia en segundos. El asistente «no reemplaza el criterio judicial», insistió Palacios, pero puede «reducir significativamente el tiempo necesario para producir decisiones fundamentadas», reflejando los objetivos establecidos por el Poder Judicial cuando presentó el programa a nivel nacional en agosto de 2025 Derecho y Tecnología Perú.

Respaldo institucional

El organismo rector del poder judicial, El Poder Judicial, anunció formalmente el asistente a principios de este año, describiéndolo como una herramienta que «optimiza el servicio de justicia al reducir horas de trabajo y reforzar la calidad de las decisiones» Gob.pe PJ. Comunicados posteriores de cortes regionales subrayaron que CURIA promueve el uso responsable de la inteligencia artificial, en línea con directrices éticas elaboradas para la administración pública. La Corte de Ucayali, por ejemplo, destacó que el software «apoya la redacción de resoluciones dejando la aprobación final a los magistrados» Gob.pe CSJ Ucayali.

Agenda de transformación digital

La reunión en Moquegua formó parte de un programa académico de tres días titulado «Transformación Digital en la Función Judicial», durante el cual el Dr. Ulises Yaya Zumaeta, juez supremo, expuso la conferencia magistral sobre tecnologías emergentes. Argumentó que la inteligencia artificial no solo acelera los litigios sino que también «amplía el acceso a la justicia para comunidades remotas», un desafío recurrente en el territorio geográficamente fragmentado de Perú. Una presentación anterior del ingeniero Néstor Marassa, especialista en tecnología de la información de la corte, guió a los participantes a través de los fundamentos de la ética de la inteligencia artificial, estableciendo límites para prevenir sesgos y violaciones de privacidad de datos.

Más allá de CURIA, el programa showcaseó el Sistema de Justicia en Tiempo Real (SJT), un portal en línea que permite a las partes verificar el estado de los escritos y programar audiencias virtuales. Los funcionarios presentaron ambas herramientas como complementarias: SJT maneja la logística de gestión de casos, mientras que CURIA se enfoca en el razonamiento legal. Juntas pretenden eliminar los cuellos de botella que han afectado durante mucho tiempo a los tribunales peruanos, donde las disputas civiles pueden prolongarse durante años.

Adopción regional y capacitación

Dado que el evento de Moquegua se transmitió en línea, jueces de distritos costeros y de altura se conectaron simultáneamente, asegurando capacitación coherente en todas las jurisdicciones. Los organizadores informaron que más de 120 miembros del personal completaron el taller y recibieron certificados digitales que cuentan hacia sus horas obligatorias de desarrollo profesional. Se creó un servicio de atención dedicado dentro de la corte regional para responder consultas de seguimiento y monitorear métricas iniciales de desempeño, como el tiempo promedio de redacción y puntuaciones de satisfacción del usuario.

La retroalimentación inicial entre los participantes fue positiva. La jueza Rosa María Quispe, quien preside un juzgado mixto en Ilo, observó que «tener el primer borrador de una sentencia listo en minutos me permite concentrarme en analizar la evidencia y escuchar a las partes en lugar de tareas administrativas». Sentimientos similares fueron expresados por secretarios que generalmente dedican largas noches resumiendo testimonios. Aunque anecdóticos, estos comentarios sugieren posibles ganancias en productividad una vez que el software se expanda a nivel nacional.

Equilibrio entre innovación y prudencia

Sin embargo, las autoridades recordaron repetidamente a los asistentes que CURIA sigue siendo una herramienta de apoyo, no un sustituto del juicio humano. La orientación oficial del Poder Judicial establece que «el magistrado debe revisar cuidadosamente, corregir y firmar cada resolución», una cláusula insertada para garantizar la rendición de cuentas y mantener la confianza pública Gob.pe PJ. Los ingenieros también incorporaron un registro de auditoría en la plataforma, registrando cada indicación y resultado para que los órganos de apelación puedan verificar cómo el texto generado por inteligencia artificial influyó en una resolución si es necesario.

El despliegue peruano refleja debates globales más amplios sobre inteligencia artificial en la sala de audiencias. Países como Singapur y Brasil han probado sistemas de redacción automatizada, mientras que la Comisión Europea finaliza reglas sobre aplicaciones de inteligencia artificial «de alto riesgo», incluida la toma de decisiones judiciales. Perú parece estar siguiendo un camino intermedio: aprovechando ganancias en eficiencia pero limitando la tecnología a funciones asesoras.

Hoja de ruta de implementación

De cara al futuro, la Rama Judicial planea desplegar CURIA en fases. La primera etapa abarca juzgados civiles y de familia en Moquegua, Ucayali y Lima, seguida de cámaras penales donde los registros probatorios son más voluminosos. Los funcionarios también están contratando científicos de datos adicionales para entrenar el modelo de lenguaje en corpus de lenguas indígenas, de modo que las resoluciones puedan redactarse en quechua y aymara, cumpliendo mandatos constitucionales sobre inclusión lingüística.

La financiación de esta iniciativa proviene del presupuesto de modernización del poder judicial, parcialmente respaldada por un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo que destina recursos para servicios digitales. Los documentos de adquisición revisados en el evento de Moquegua estimaron que las licencias y mantenimiento costarán el equivalente de US $1.2 millones durante tres años, una cifra modesta comparada con el rezago anual de decenas de miles de casos, argumentaron los organizadores.

Indicadores iniciales de impacto

Los datos preliminares de pruebas piloto circulados por el departamento de tecnología de la información muestran que CURIA reduce el tiempo promedio de investigación en un 40 por ciento y el tiempo de redacción en un 60 por ciento en asuntos civiles directos. Las estadísticas de procesamiento de casos de la Cuarta Sala Civil de Lima, que ejecutó una fase de prueba silenciosa a principios de este año, corroboran estos hallazgos. Sin embargo, los litigios complejos con pruebas voluminosas todavía requieren análisis dirigido por humanos, subrayando que los beneficios de la inteligencia artificial son actualmente mayores en procedimientos rutinarios o formulaicos.

Consideraciones de confianza pública

Los defensores de la transparencia han acogido el proyecto con cautela pero instan a una supervisión continua. «Reconocemos el esfuerzo del poder judicial por innovar, pero los algoritmos deben ser auditables para detectar cualquier sesgo sistémico», escribió el grupo de la sociedad civil Justicia Viva en un reciente documento de política. En Moquegua, el presidente de la corte Fernández reconoció estas preocupaciones y se comprometió a publicar evaluaciones periódicas para que abogados y litigantes puedan escrutar métricas de desempeño. Por ahora, el Poder Judicial sostiene que la combinación de registros de auditoría, supervisión humana y talleres abiertos proporciona salvaguardas suficientes.

Análisis y perspectivas

Desde una perspectiva política, el lanzamiento de CURIA ilustra cómo las economías emergentes aprovechan la inteligencia artificial para saltar las deficiencias de infraestructura sin los gastos financieros asociados con la construcción de tribunales a gran escala. Al automatizar los segmentos de menor valor del trabajo legal—digerir jurisprudencia, dar formato a citas, redactar encabezados—las judiciarias pueden reasignar horas escasas de magistrados a la deliberación sustantiva y audiencias orales. Si el modelo peruano demuestra ser exitoso, puede ofrecer un modelo para países vecinos que enfrentan una congestión similar en sus dockets.

Sin embargo, la promesa de la tecnología depende de una gobernanza rigurosa. Las experiencias comparativas muestran que la inteligencia artificial sin supervisión corre el riesgo de afianzar sesgos o generar razonamientos legales opacos. La iniciativa de Moquegua mitiga esto insistiendo en revisión humana e incorporando características de explicabilidad en el diseño de CURIA. A largo plazo, la judicatura deberá invertir no solo en software sino también en capacitación continua para que los jueces sigan siendo capaces de detectar errores sutiles que las herramientas automatizadas podrían introducir.

Los próximos años probarán si CURIA puede crecer más allá del entusiasmo de la prueba piloto y entregar reducciones sostenidas en el rezago mientras preserva la legitimidad de los resultados judiciales. Por ahora, Perú se ha movido decididamente para poner la inteligencia artificial al servicio de la justicia, un experimento que será observado de cerca en toda la comunidad legal de América Latina.

Fuentes

  • https://derechoytecnologiaperu.wordpress.com/2025/08/14/curia-el-nuevo-aliado-digital-de-jueces-y-magistrados/
  • https://www.gob.pe/institucion/pj/noticias/1126720-poder-judicial-presenta-asistente-de-inteligencia-artificial-curia-que-optimizara-servicio-de-justicia
  • https://www.gob.pe/institucion/csjucayali/noticias/1302896-poder-judicial-impulsa-uso-responsable-de-la-inteligencia-artificial-con-el-aplicativo-asistente-curia-para-optimizar-procesos-judiciales
  • https://es-us.noticias.yahoo.com/poder-judicial-fortalece-transformaci%C3%B3n-digital-164141896.html